Reglas de oro para ayudar
El amor mal entendido muchas veces termina facilitando el consumo (codependencia). Para ayudar de verdad, sigue estas pautas:
Lo que SÍ debés hacer
- Informarte sobre la enfermedad de la adicción.
- Poner límites claros y cumplirlos (ej: no permitir consumo en casa).
- Buscar ayuda para ti (terapia o grupos de familiares).
- Animarlo a buscar tratamiento profesional.
- Mostrarle que lo amas, pero que rechazas su conducta de consumo.
Lo que NO debés hacer
- Pagar sus deudas o sacarlo de problemas legales.
- Mentir para ocultar su problema ante otros.
- Discutir o intentar razonar mientras está bajo el efecto.
- Sentirte culpable; tú no causaste la enfermedad.
- Hacer por él lo que él mismo debería hacer.
La importancia de los límites
El adicto suele manipular para seguir consumiendo. Poner límites no es un acto de desamor, sino de protección para ambos. Un límite claro podría ser: "Si querés vivir en esta casa, debés empezar un tratamiento". Si el límite se rompe, debe haber una consecuencia real.
Buscá apoyo para la familia
La adicción afecta a todo el entorno. Grupos como Al-Anon o terapia especializada en familias son fundamentales para que tú no te enfermes en el proceso. Una familia sana tiene muchas más chances de lograr que el adicto se recupere.